1 dic 2020

 Nuestra devoción por la cultura griega es seguramente una forma de eurocentrismo, la versión clásica del nacionalismo. Ni Pitágoras concibió el teorema que lleva su nombre, ni la escala musical que también lo lleva, ni Platón descubrió los sólidos platónicos, ni los griegos inventaron el alfabeto griego. Todos esos avances esenciales surgieron mucho antes, por lo general entre el Tigris y el Éufrates, la verdadera cuna de la civilización occidental. Lo mismo ocurre con las constelaciones, esas figuras que forman las estrellas y que parecen transmitirnos mensajes mitológicos, que siempre nos hemos empeñado en adjudicar a los griegos, pero que tampoco inventaron ellos. Las tablillas cuneiformes del Éufrates demuestran que casi todas esas constelaciones y mitologías asociadas provenían también de Mesopotamia. La antigua Grecia fue la pionera del espionaje industrial.

Las constelaciones. Llevo media vida luchando para intentar verlas, con resultados frustrantes. Ni veo un león en Leo, ni un toro en Taurus ni un escorpión en Escorpio, no hablemos ya de las osas mayores o menores. Por eso mi favorita es la constelación de Orión. Me basta mirar al cielo cualquier noche, o asomar la cabeza por la ventanilla del coche —no se preocupen, no voy conduciendo— para identificarla allí arriba, con su cinturón de tres estrellas y su espada, sus brazos y piernas desplegados para alivio de torpes como el que suscribe. Hace casi 3.000 años que Homero la mencionó en la Odisea, y sabemos que los egipcios la conocían al menos un milenio antes. Sus estrellas tienen nombres fragorosos como Rigel, Bellatrix, Mintaka o Saiph, que constituyen el cinturón del guerrero mitológico, su torso y sus miembros. Y la más bella de todas ellas, Betelgeuse, bat al-jawza, el hombro del gigante.

Betelgeuse se muere. Es una supergigante roja —su color rojo se puede apreciar a simple vista, pues es una de las estrellas más brillantes del cielo—, y eso quiere decir que ya ha agotado el combustible de hidrógeno que habitaba su núcleo, la hacía brillar y contrarrestaba con su presión centrífuga la atracción gravitatoria entre sus partes. El hombro del gigante colapsó y encendió un nuevo tipo de reacciones nucleares que la expandieron hasta su actual y gigantesco tamaño. Su siguiente paso —su muerte oficial— será estallar como una supernova, un lucero deslumbrante que no solo dominará la noche, sino que seguirá recordándonos a plena luz del día que el cielo ha cambiado para siempre.

Es posible, aunque para nada seguro, que la muerte de Betelgeuse haya empezado ya ante nuestros ojos distraídos con mil cosas de este mundo. Los astrónomos han observado que su brillo se ha mitigado en las últimas semanas, y que está ahora mismo en el nivel más bajo desde que hay registros. Que vaya a estallar pronto como una supernova es solo una de las posibles explicaciones. Otras son su inestabilidad intrínseca, una monstruosa eyección de polvo o, ya puestos a desvariar, una civilización de un planeta betelgeusiano que haya cubierto su estrella de satélites para aprovechar toda su energía moribunda, tapándonos así la vista. Pero, si Betelgeuse estuviera a punto de estallar ante nuestros ojos, lo más perturbador es pensar que llevaría muerta 640 años, pues está a 640 años luz de la Tierra. La noticia se le escapó al primer condestable de Castilla.

- Fuente: El País - 16.01.20


5 jun 2020

Enveses - Javier Velaza -





¿De qué sirve un poema vacío como este?
Susúrralo en la ausencia y verás cuanto duele.
Arrójaselo a un rostro y será un proyectil.
Escríbelo en el mar
y ya no habrá remedio.





Lo sabe bien el cazador:
la fiera es solo fiera cuando tiene miedo

...

Igual que tú, esta isla está rodeada
de agua por todas partes
y lo ignora

Desconoce, como tú, esta isla su distancia a otra tierra,
si es océano,
mar interior,
o lago quien la baña,
cuál es su altura, cuál su plataforma.

Esta isla y tú, ajenas a horizontes,
creéis que todo es isla, que las naves
no vienen de otro puerto,
que derivan desde la creación hasta encontraros.
Que zarpan después hacia otra nada

Las horas os circundan,de tan islas.
El agua saborea vuestro perímetro,
os ensancha, os achica la marea,
y una endemia de albatros os corona

Mas nada es isla, todo es archipiélago:
esta isla y tú,
cuando se seque el mar,
seréis montañas.


























Aunque la noche no hizo testamento
somos sus herederos naturales.

Buenos días¡ Salud al frío y a la risa,
al sexo, al suero, al hambre, al hospital,
a la fiesta,a las guerras, al piano, a la distancia,
los libros, la mar, a ti, escalofrío,
salud a la memoria perdida de los árboles.

Aquí nos presentamos, otra vez casi todos,
solo faltan aquellos que devoró la aurora
y otros que aún permanecen colgados de sus flecos.












Yo soy el hombre que rasgó las velas
y se hizo un vestido para amarte













En el verso anterior late el prodigio
Tú y yo estamos escritos en el verso siguiente

...

Cada día nos vamos de quien fuimos ayer.

...





El tiempo es un lugar que no transcurre,
el lugar es un tiempo sin localización.
Nuestro destino habita en esa confluencia:
ni podemos dejar de ser lo que no fuimos,
ni comenzar a ser lo que nunca seremos.




...

Esta ciudad es agua.
Los edificios llueven en plazas sumergidas
y sus calles diluvian

El sol es una gota.

De las ventanas manan hombres líquidos,
fluyen después
y desemboca cada uno en su océano.

Esta ciudad es agua
¿quién sabrá si alguien llora?

...

Tú viniste vacía como una copa nueva.

Desnuda tú llegabas. Yo te vestí de vino,
porque quise catar sobre ti la cosecha
de mi tierra baldía. En cada poro tuyo,
en cada recoveco, la cantidad exacta vertí sin derramar una gota.
A la vista fuiste entonces cereza irisada de sangre,
un tornasol de púrpuras con ribete grosella,
orgía de granates.
En nariz, confitura,
regaliz,
alcanfores me trajeron memoria de maderas de infancia.

Mi lengua buscó luego el ataque primero,
intenso, estructurado,
un largo retrogusto con notas minerales,
directamente amargo para el final de boca.

Te bebía al principio con libación minúscula,
pero fui después sorbo que te paladeaba,
y al fin
trago sin tasa ni piedad ni vergüenza,
ávida bocanada de borracho de esquina.

No temo hacerme adicto al vino de tu cuerpo
ni agotar embriagado tu secreta bodega,
porque siempre he sabido que es abstemio el demonio
y que nosotros somos la resaca de un dios.



Una ventana es solo la tregua de un muro.

20 may 2020

l'aigua, el temps, la claveguera i els furtius

Altamira a la mirada
quan la nit dels teus cascavells
s'endinsa pels aiguamolls del meu sexe.

he escoltat com la porta de l'habitació es tanca,
i he miolat com un gat fora ventre,
embadalit per l'escalfor del teu cos
amb les façanes xopes de tanta pluja

plens de terrabastalls els cors,
ens estimem sense respir
empassegant- nos,
follant-nos,
retorçant-nos els marges, 
com a boixos embardissats de serps
que es segueixen el rastre
amb la pell esgarrinxada pel desig i les espines

demà gravarem les nostres inicials
- a punta de navalla -
al marbre que broda el riu de totes les suors
com cavalls que s'abandonen en continents salvatges
vessant plaer, sang i coratge,
però ara...
ara ens mosseguem el clavegueram fins les reserves,
i ens llencem a l'apnea de les profunditats dels gemecs
allà on mai arriba ningú,
allà on la llum s'evapora

l'aira que ens separa baixa de nou
fins els abismes del plaer i les bombolles d'esperma,
flux rebrotat d' obsenitats i copalines

Oh tell me, can you see by the early light of dawn how we proudly
salute the last flash of twilight through the dangerous struggle?

amb els ulls repenjats per l'alegria,
amb els gemecs profunds retorsant-nos dins el ventre,
coll avall,
coll avall,

riem fins que el temps fortuït dels paisatges ens invadeix la nostàlgia,
i ens estimem,
amb petons i esculls d'animal ferit,
recolzats de cau,
amagant la por dins els orgasmes

ens estimem de galtes enceses i agitació febril,
quan les cames es fan cendra,
sense pensar-hi ni en dolç ni en salat,
tant sols ens estimem,
cercant-nos incombustiblement,
demiürgs salvatges que floten sobre especies,
en aquesta habitació tan nostre i tan pudenta,
amb l'amor per enverinament,
en un urdibre de plecs que fa del món un desconegut
ni del tot ple,
ni del tot vuit,
com si per ell fossi'm unes veus en silenci

amb el territori del desig a la mirada
assumim la individualitat de l'ocell que desperta la gustosa ofrena 
de qui li amputen les ales,
ens estimem,
extenuats de ponts i colors ocults de novel·la negre

Epona que guareixes dues formes de soledat:
la que ens allunya,
i la que ens escriu,
en aquest dies de llagues i foscor
les aigües furtives del temps 
ens despossaeixen de nosaltres

peró que ningú sàpiga la nostre història,
que ningú sàpiga les mateixes veritats,
les barraques pures de les perpelles,
els nostre ullals - 
rèptils, feres, kelpies i bovins,-

comprimits d'amor

som l'aigua, el temps, la claveguera, i els furtius.



8 may 2020

"Mereces un amor que te quiera despeinada"

«Siento que te quise siempre, desde que naciste, 

y antes, cuando te concibieron. 

Y a veces siento que me naciste a mi.«


Mereces un amor que te quiera despeinada,
incluso con las razones que te levantan de prisa
y con todo y los demonios que no te dejan dormir.
Mereces un amor que te haga sentir segura,
que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,
que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.
Mereces un amor que quiera bailar contigo,
que visite el paraíso cada vez que ve tus ojos
y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.
Mereces un amor que te escuche cuando cantas,
que te apoye en tus ridículos,
que respete que eres libre,
que te acompañe en tu vuelo,
que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras,
que te traiga la ilusión,
el café
y la poesía

- Frida Kahlo -

29 abr 2020

(((A)))bril: historias dedicadas a l@s niñ@s

La Rebeldía es como esa mariposa que dirige su vuelo hacia ese mar sin islas ni rocas.
Sabe que no habrá donde posarse y, sin embargo, su vuelo no titubea.
Y no, ni la mariposa ni la rebeldía son tontas ni suicidas, lo que pasa es que saben que tendrán donde posarse, que hay por ahí un islote que ningún satélite ha detectado.
Y ese islote es una rebeldía hermana que, es seguro, saldrá a flote justo cuando la mariposa, es decir, la rebeldía voladora, empiece a desfallecer.
Entonces la rebeldía voladora, es decir, la mariposa marina, pasará a formar parte de ese islote emergente, y será así el punto de apoyo para otra mariposa que ya emprende su vuelo decidido rumbo al mar.
La cosa no pasaría más allá de una curiosidad en los libros de biología, pero, como dijo no sé quién, el aletear de una mariposa suele ser el origen de los grandes huracanes.
Con su vuelo, la rebeldía voladora, es decir, la mariposa, está diciendo ¡NO!
No a la lógica.
No a la prudencia.
No a la inmovilidad.
No al conformismo.
Y nada, absolutamente nada, será tan maravilloso como ver la osadía de ese vuelo, apreciar el desafío que representa, sentir cómo se empieza a agitar el viento y ver cómo, con esos aires, no son las hojas de los árboles las que tiemblan, sino las piernas de los poderosos que hasta ese entonces pensaban, ingenuos, que las mariposas morían mar adentro.
Pues es sabido que las mariposas, como la rebeldía, son contagiosas.
Y hay mariposas, como rebeldías, de todos los colores.
Las hay azules, que se pintan así para que el cielo y el mar se las disputen.
Y las hay amarillas, para que el sol las abrace.
Las hay rojas, pintadas así por sangre rebelde.
Las hay marrones, que llevan así en las olas el color de la tierra.
Las hay verdes, que es como suele pintarse la esperanza.
Y todas son piel, piel que brilla sin importar el color que las pinte.
Y hay vuelos de todos los colores.
Y hay veces que se juntan mariposas de todas partes y entonces hay arcoiris.
Y la tarea de las mariposas, lo dice cualquier enciclopedia que se respete, es traer el arcoiris más abajo de modo que l@s niñ@s puedan aprender a volar.

- Subcomandante Marcos -






28 abr 2020

qué bien te sienta la dejadez poblando tu cara

es la refriega de la sangre inflamada, no otra, la que lleva a saquearme las tinieblas
abierto de sienes y recuerdos oblicuos.

abajo,
más abajo, 
mucho más abajo,
las últimas bestias del día paren con precisa tristeza esas cartas marinas que nos alejaron,
navíos con bodegas llenas de bozales sin lengua, tirremes de corazones varados y mujeres desnudas, marineros con la entrepierna abultada y la llamada
del vértigo colgando entre los pliegues de mi carne roja.

gitano me llamas y es esta carne, morena, estos cerdos hozando sobre la natura, los que alimentan el desollado escroto de mis mendigos, los que esculpen el escalofrío de los respetos,porque yo no necesito respeto, porque encuentro más poesía en la barra de bar que en cualquier vaso vacío de un respetado poeta.

así que vístete, mi amor, vístete de dientes y rabia negra, oscurece las siluetas blancas que giran sobre el tío vivo de la historia, se el tehuaca que danza sobre todos mis desgarros y socaires, las calles de los portales oscuros,la chapulina anclada en el dolor que nos separa. se mi mezcaloteca en Oaxaca, la dislexia de Roma, todos los zócalos del Cairo,un pueblo pabdomieco, mi añorada Chiapas, se el fango de estas botas dispersas que se tornan maravillosa novela negra de arteria errante y báilame el amor por cada grito proferido de sangre y poesía.

21 abr 2020

desde lo desconocido


" el vértigo se ha adueñado de los mapas ausentes.
por eso no responden"
- M.P. Blanco Unzué -

no todo es tierra cocida
para este animal que te escribe;
aquello que ves bordeado de encuentros
es la orfandad de mi infancia que te habla.

dice que hay muñecas de cera con las mejillas
sonrosadas acunando noches diminutas
con diminutas manos que se entrelazan,
muñecas
ribeteadas de un estremecimiento que derrama amor y tartamudeo
que aceptan una piedra por un "te quiero"
mientras sus pies bailan sobre la lana de sedosos carneros

dice que existe un lugar donde las cigarras rasgan el
cielo
como el vuelo de las águilas
cuando invocan los vientos cálidos.
que
ese lugar prosigue de manos abiertas y si no acudimos
muere de pena
igual que mueren las noches que no contestan.

te he traído agua fresca del arroyo
una cestita de mimbre
llena de aceptos y pesadillas
tres renuncios,
el tut kamav de mi falka sobre el kishaj de tu dvip
y el costal de la hierba alta
aguada de luces,viento y escarcha

desde lo desconocido
también te traigo un mapa exprimido de uvas,
para darte huerta y sandalia de olivos,
la suavidad de las nubes orondas,
el vértigo y la marea,
y como calma profunda
una canción
para que la vida no te cubra los sueños de calzado y polvo.




29 mar 2020

el suicido de los capelanes

hubo un tiempo que quise leerte
todos los libros del mundo.
ahora sólo pienso en leerte unos cuantos,
sobretodo los que hablen de cosas tristes,
cosas hermosamente tristes.

la tristeza es una sequía oculta en la boca de un pez muerto.
¿cuántos entierros y
cuántos mares para recuperar la memoria?

se acerca el deshielo y el mar enloquece entre disautonomías de espuma
y suicidios de capelanes.
y se me llena el culo de preguntas mientras los veo estrellarse contra las rocas
sobre la arena,
cayendo por todas partes.
puedes llenarte el lagrimal y las pesadillas de tantos que mueren.
boqueando ansia a la deriva,
como un "cuadro" de Saudek
con las escamas turbias
y el  temblor inyectado en la sangre


sabes?,
hubo un tiempo que quise leerte todas las sangres del mundo.
me pregunto cómo hubiera cabido
tanto corazón abierto sobre la cama.






20 mar 2020

Pier Paolo Pasolini - només un crit fix en la carn -

    " Busco la felicitat ràpid,
per oblidar-la, morir-hi dins."


t

Sóc viu, a la babitació, sol.
Sol, seu al meu cos, al silenci sobre la cadira vella.
Reposa i escolta ressonar seneres en la nit
les últimes pases de la gent ( i ben alt
a dos xavals cantar la seva vida...)
Després la pau habitual. Peró retrobo només 
que m'alci i empenyi un dit la porta de l'hortet,
esplendorosa al cel la lluna,
darrere els núvols, nua.
Sol, amb tot el món, i més enllà d'un subtil alè, la mort,
jo no sé en quin somni 
en quina esperança em sustento encara
amb aquest cap i aquest cos ardent.


k

Un insospitat ocell d'entre la sèquia
canta, i evoca en la soletat un infinit -els meus anys 
Així m'adono 
que les mans se m'emblanqueixen
i els cabells em blamen el rostre,
davant el crit de cera d'aquest ocell.

Després torna el silenci,
l'espesseït,
brutal silenci,
i jo sempre lluny, suspès dins un somni
a penes viu,
a punt sempre de recordar-me.


v

En la buidor de l'aire una vegada dessagna
no la conec, és només el corc
anònim que dels vint anys ressona
en els intestins silencis de la vida dels altres,
quan va més passada.
Fa estrany que ara badi escoltant-la, peró
qui sap si a la millor aquesta tarda...
perquè són encara verges pels qui els temps
és sempre igual el pas, les estrelles,
i la llengorosa letania que calca
la mi-lèsima tarda ja rovellada pel temps.

només un crit fix en la carn¡


u

Namque in illa ineffabili praescentia
dei multiqui foris videntur, intus sunt,
et multi qui intus videntur foris sunt.

Agustí d'Hipona


a

El que no expresso es mor.
Refuso que dins meu mori res
el meu orgasme és desgastar-me
fins el detritus de la bogeria
el meu orgasme és estalviar-me
no perdre'm una llàgrima

Em sacseja una febre de maníac
de pensar de fer tard només
de perdre un instant: massa vida
ha d'afrotar aquest viu
que jo alleto sense tenir-ne forces.


a

El coneixement és la nostàlgia,
qui no s'ha perdut no en té.

t

Bassal de sang a la nit d'estiu...
no em queda una gota de puresa:
no vull tacar aquell cadàver llunyà que somia,
juga,
estima.

Així, perdut a la deriva, no em queden forces per
pidolar-me una llàgrima.
Només morir lluny
molt llnuy de perdonar el temps
Peró evadint-me,
no podré evadir els dies sense tu
els nostres dies de lent desgast d l'ànima
dels plaers,
del sexe,
de la vida.

m

Cal cremar per arribar devastats a l'ultim foc



5 mar 2020

la mala hierba


destila la madrugada el desamparo de una mujer serena
cuando hermosa y entreabierta
se detiene narcotizada por el tiempo
como una brecha de peligro inminente

igual que la  glotonería de un hombre frente a unos senos turgentes,
se ansía de babas y llantos
con la tristeza tallada en los rostros
como un objeto familiar reconocible.

macabra y arlequinesca,
es justo cuando la encuentro más bella,
cuando me niega la voluntad
de enzarzarse violenta por el umbral de mis ojos,
como una ausencia clavada en el lagrimal,
un torniquete de nostalgia
que ni se ahorca, ni se de/rrumba.


3 mar 2020

perros ladrando a la mar



cada despedida es un roto,
un culto a la soledad,
un derrame de tristeza.
cada despedida son perros ladrando a la mar,
la herrumbre del pecio incrustado en la aorta,
el desgarro del sextante.

naufragamos al partir
porque cada despedida parte,
y partir es quebrarse.

luego podemos perseguir al poema hasta asesinarlo a pedradas
a fin de cuentas somos él
y para nosotros no debe existir mayor desprecio.

matarnos,
con un puñal  furioso de largo recorrido,
con noches de insomnio donde alimentar el horror
sitiado de recuerdos aullido y vacíos.

noches con sabor a sardinas a la brasa y el temblor de un beso entre los senos,
fogatas que ardieron sobre las rocas
con los ojos llenos de escollos
y el fresco gruñido de la mar
bramando con la furia de un cielo abierto
extraordinariamente vivo,
corpulento.

pero ahora que existe esta fragilidad,
tan débil,
tan horriblemente maltratada por el salitre,
parto sin socorro alguno.
y me cardo hasta arriba de opio,
triste como una costa sin mar,
un vendaval de lágrimas,
un poema desbordado de espinos
arrancado de sol
y en donde el viento del desorden,
mamá,
por fin me sopla favorable


5 feb 2020

Isadora Duncan

Había conocido en mi vida a los más grandes artistas y a la gente más culta y triunfadora, pero ninguno de ellos era feliz, aunque algunos lo simularan. Detrás de la máscara podía adivinarse, sin mucha clarividencia, la misma angustia y el mismo padecimiento. Y es que en este mundo no existe quizá la dicha. No hay sino momentos felices.

He llegado a convencerme de que la atmósfera constante de lujo nos lleva a la neurastenia.


La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo.


Nací a la orilla del mar, y he advertido que todos los grandes acontecimientos de mi vida han ocurrido junto al mar. Mi primera idea del movimiento y de la danza me ha venido seguramente del ritmo de las olas. Nací bajo la estrella de Afrodita.


Así, en algunos días imaginativos, mi cerebro es como los cristales de un ventanal, por los cuales viera bellezas fantásticas, formas maravillosas y los más ricos colores. Otros días, veo sólo a través de unos cristales empañados y grises, y todo es un hacinamiento de inmundicia, llamado Vida.


Si podría decirte lo que se siente, no valdría la pena bailarlo.


Si pudiéramos penetrar en nosotros mismos y extraer los pensamientos como el buzo extrae las perlas... ¡Preciosas perlas de las ostras cerradas del silencio, en las profundidades de nuestra subconsciencia!


Día tras día visitábamos el Louvre y apenas si podían echarnos a la hora de cerrar. En París no teníamos ni dinero ni amigos, pero tampoco necesitábamos nada. El Louvre era nuestro Paraíso.


Entre los espectadores que me aclamaban en la sala, había un joven húngaro, con facciones y estatura de dios. Aquel joven debía transformar a la casta ninfa que yo era entonces en una bacante salvaje y desenfrenada.


Empecé a bailar en el momento mismo en que supe mantenerme en pie. He bailado toda mi vida. El hombre, la Humanidad, todo el mundo debe bailar. Así ha sido y así será siempre. Es inútil que se interpongan algunos y que no quieran comprender una necesidad


Mi lema: sin límites.


El arte no es necesario en absoluto. Todo lo necesario para hacer de este mundo un mejor lugar para vivir es el amor.


Aquella noche, en mi cama del tren, soñé que saltaba desnuda, por la puerta a la nieve, y que me abrazaban, me rodeaban y me helaban sus brazos de hielo. ¿Qué hubiera dicho el doctor Freud de este sueño?


Ninguna mujer ha dicho toda la verdad de su vida.


Fuiste silvestre una vez. No te dejes domesticar.


Danzar es sentir, sentir es sufrir, sufrir es amar; Usted ama, sufre y siente. ¡Usted danza!


Adios mis amigos; voy al amor



28 ene 2020

deriva de las grandes ramas

es en el costado izquierdo donde suelo almacenar los recuerdos.
considera un nombre y una piel,
un olor,
la edición en primera página de un temblor inesperado.
considera también la consternación de una lágrima compartiendo escenario con un músico excepcional.
barro en las arterias,
el desgarro de unos ojos y el aliento del chacal
como poesía de lo inconcluso.
ves esos árboles que nunca han escuchado los gemidos de una conversación telefónica? esos mismo árboles que ahora entierran a tus padres.?
el objetivo de sus ramas
no es otro
que convertirse en una inmensa red verde bajo un océano de azul,
atrapar la máxima luz posible.
por eso sus prqueñas ramas
crecen hacia el este.
pero al árbol no le crecen todas las ramas en la misma dirección,
si sucediera lo obstruirían,
terminaría por morir.
solo las más pequeñas buscan la luz,
en cambio las mayores
se refugian de oscuridad,
cubriendo las hojas de un hálito cobrizo.
se dejan querer de herrumbre,
de tierra húmeda y hambre,
de putrefacto.
yo sé que guardo parecido con esas grandes ramas.

20 ene 2020

la felicidad de los carrillos


ella no tiene miedo a expresar su felicidad, sonríe tan abiertamente como le permite su tierno rostro tierno. sonríe hasta con las manos, sonríe con cada una de las palabras que me dedica y sonríe con las que relata con todo detalle lo que está viviendo. es feliz, abiertamente feliz y la suya es una felicidad sin complejos. parece como si le hubiera tocado el "gordo" de Navidad, provoca el mismo efecto que el calvo de la lotería que al aparecer por la pantalla del televisor te hacía creer que el décimo que has comprado resultaría el agraciado, pese a que, muy probablemente, no lo fuera...
pero esta vez sí, ha tocado, es de verdad, y estás junto a ella.
cuando todas las ciudades, hasta Vigo, han desmontado sus luces LED de Navidad. como desacomplejados ganadores de la lotería, agita su risa como si fuera un décimo premiado y reímos hasta dolernos los carrillos.
una amiga me cuenta que con su padre celebran cada día que les ha tocado un premio. tiene Alzheimer y se olvida que hace años les tocó un quinto premio y ella desde entonces lo despierta por la mañana y le dice: nos ha tocado¡, nos ha tocado¡.
y cada día es la misma ilusión, la misma felicidad. siempre es el principio.


13 ene 2020

Montserrat Abelló

No hi ha domini en les estrelles
que sotgen els meus dies.
 
Sense remordiments visc
esperant robar aquella
única paraula,
que no hagi estat llençada
encara, entre tantes de més belles.
 
Perdudes enmig de la sang
i les mentides.


9 ene 2020

la herejía de los tímpanos


llora el tacto libertino sobre mejillas de rabia
mientras se arrastra la ausencia
albergando instintos de crueldad compacta.
catabolismo del pretérito,
encarnizado fuegovientre
generoso de ahorcados y cabareteras de playa
llorarte así
-entre murallas de paja-
es forrase de custodias y danzas,
de lenguas que reivindican palabras,
océanos de viruela negra,
relinche y vaho,
para el vino de nuestros cuerpos
mi indecorosa,
mi fulana,
mi amada,
mi cumbre y mi relámpago
te echo de menos como refuego de naturaleza extraña.
y en estas tardes donde muere Quirón
te recuerdo derramada de gemidos y lactancias
naufragio y coraza para nuestra sangría de bodega ancha
pero no olvidemos la pornotristeza
ni las noches ahumadas de nicotina y hambre,
cafeteras anchas por toda la casa,
y el laudatorio de los sexos
dentelleante y cavernoso por zurrir la herejía de los tímpanos
habrá que sostener la poesía
no queda otra,
como juego de niños de intendencias y sombras
noches para mancillarnos y hablar apretados sin mediar palabra
ataviados de vida y carne de establo

mi rouge,
mi hembra,
mi gitana,
mi peyote clandestino de recreo y danza,
bipolarismo de espuma, carroza y barcaza,
pronunciarte es temblor y destreza
miel de oriente para nuestra guadaña
afilada estridencia de versos y cañas

y ahora que sostenemos esta hoguera hospitalaria
ahora que el cinturón olivaceo de tu ojos
retorma de nuevo Girona i Barcino
es el hambre de nuestra frecuencia un bramido en desorden
canta el alacrán disemenado
danzas gitanas para los espantos
y sobre el huésped de un caballo grotesco se quiebran alientos sin descanso
es el infortunio diario de no tenernos,
de no palparnos,
cal viva para nuestra letanía,
un sin lugar preservado de tactos
donde seguirte  escribiendo