28 ene 2020

deriva de las grandes ramas

es en el costado izquierdo donde suelo almacenar los recuerdos.
considera un nombre y una piel,
un olor,
la edición en primera página de un temblor inesperado.
considera también la consternación de una lágrima compartiendo escenario con un músico excepcional.
barro en las arterias,
el desgarro de unos ojos y el aliento del chacal
como poesía de lo inconcluso.
ves esos árboles que nunca han escuchado los gemidos de una conversación telefónica? esos mismo árboles que ahora entierran a tus padres.?
el objetivo de sus ramas
no es otro
que convertirse en una inmensa red verde bajo un océano de azul,
atrapar la máxima luz posible.
por eso sus prqueñas ramas
crecen hacia el este.
pero al árbol no le crecen todas las ramas en la misma dirección,
si sucediera lo obstruirían,
terminaría por morir.
solo las más pequeñas buscan la luz,
en cambio las mayores
se refugian de oscuridad,
cubriendo las hojas de un hálito cobrizo.
se dejan querer de herrumbre,
de tierra húmeda y hambre,
de putrefacto.
yo sé que guardo parecido con esas grandes ramas.

20 ene 2020

la felicidad de los carrillos


ella no tiene miedo a expresar su felicidad, sonríe tan abiertamente como le permite su tierno rostro tierno. sonríe hasta con las manos, sonríe con cada una de las palabras que me dedica y sonríe con las que relata con todo detalle lo que está viviendo. es feliz, abiertamente feliz y la suya es una felicidad sin complejos. parece como si le hubiera tocado el "gordo" de Navidad, provoca el mismo efecto que el calvo de la lotería que al aparecer por la pantalla del televisor te hacía creer que el décimo que has comprado resultaría el agraciado, pese a que, muy probablemente, no lo fuera...
pero esta vez sí, ha tocado, es de verdad, y estás junto a ella.
cuando todas las ciudades, hasta Vigo, han desmontado sus luces LED de Navidad. como desacomplejados ganadores de la lotería, agita su risa como si fuera un décimo premiado y reímos hasta dolernos los carrillos.
una amiga me cuenta que con su padre celebran cada día que les ha tocado un premio. tiene Alzheimer y se olvida que hace años les tocó un quinto premio y ella desde entonces lo despierta por la mañana y le dice: nos ha tocado¡, nos ha tocado¡.
y cada día es la misma ilusión, la misma felicidad. siempre es el principio.


13 ene 2020

Montserrat Abelló

No hi ha domini en les estrelles
que sotgen els meus dies.
 
Sense remordiments visc
esperant robar aquella
única paraula,
que no hagi estat llençada
encara, entre tantes de més belles.
 
Perdudes enmig de la sang
i les mentides.


9 ene 2020

la herejía de los tímpanos


llora el tacto libertino sobre mejillas de rabia
mientras se arrastra la ausencia
albergando instintos de crueldad compacta.
catabolismo del pretérito,
encarnizado fuegovientre
generoso de ahorcados y cabareteras de playa
llorarte así
-entre murallas de paja-
es forrase de custodias y danzas,
de lenguas que reivindican palabras,
océanos de viruela negra,
relinche y vaho,
para el vino de nuestros cuerpos
mi indecorosa,
mi fulana,
mi amada,
mi cumbre y mi relámpago
te echo de menos como refuego de naturaleza extraña.
y en estas tardes donde muere Quirón
te recuerdo derramada de gemidos y lactancias
naufragio y coraza para nuestra sangría de bodega ancha
pero no olvidemos la pornotristeza
ni las noches ahumadas de nicotina y hambre,
cafeteras anchas por toda la casa,
y el laudatorio de los sexos
dentelleante y cavernoso por zurrir la herejía de los tímpanos
habrá que sostener la poesía
no queda otra,
como juego de niños de intendencias y sombras
noches para mancillarnos y hablar apretados sin mediar palabra
ataviados de vida y carne de establo

mi rouge,
mi hembra,
mi gitana,
mi peyote clandestino de recreo y danza,
bipolarismo de espuma, carroza y barcaza,
pronunciarte es temblor y destreza
miel de oriente para nuestra guadaña
afilada estridencia de versos y cañas

y ahora que sostenemos esta hoguera hospitalaria
ahora que el cinturón olivaceo de tu ojos
retorma de nuevo Girona i Barcino
es el hambre de nuestra frecuencia un bramido en desorden
canta el alacrán disemenado
danzas gitanas para los espantos
y sobre el huésped de un caballo grotesco se quiebran alientos sin descanso
es el infortunio diario de no tenernos,
de no palparnos,
cal viva para nuestra letanía,
un sin lugar preservado de tactos
donde seguirte  escribiendo