11 dic. 2018

- le fleur de mars -

una leyenda griega cuenta que Júpiter transformó a Io en una ternera blanca por los celos de Juno. para que tuviera un alimento adecuado creó esta planta a la cual le dio su nombre. 
los atenienses la utilizaban en caso de angustia moderada.
Homero y Virgilio la mencionan levemente, y Plinio la recomienda como lidimento de vinagre y raíz para tratar las alteraciones del bazo. 
Dioscórides dice que nace en lugares sombríos y ásperos, pero un aturdido Culpeper comenta: es un bella planta dominada por Venus de naturaleza templada y en ningún caso peligrosa.
Odoratina, principio áspero y tóxico, mucílago, saponósidos en las raíces y alcaloide hipotensor es todo lo que encontré, pero nada más, ni tan siquiera una sola referencia, por pequeña que fuese, a la profunda devastación que ejercen sus efectos sobre el terreno.

8 nov. 2018

perro de agua

me acompaña un perro de agua que le tiene pánico al agua.
me acompaña y juego con él,
le lanzo la pelota,
trota por el piso como un caballo desbocado,
sus patas largas,
disgregadas.

torpe,
tropieza con los muebles y los libros,
tropieza con los juguetes de mi hija,
tira la ropa al suelo.

lo persigo y ladra.

entonces,
el animal,
en el ladrido de los juegos,
pierde la pelota de sus fauces.

todavía goteando,
la recojo y también recojo los libros,
los juguetes,
la ropa,
el silencio,
la poesía.

luego se la vuelvo a lanzar,
me gusta verlo jugar,
feliz,
aislado de tanta tristeza.

tres humanos quebrados,
es suficiente para un animal torpe.


7 nov. 2018

budesònida

puges la muntanya pel barranc més desert,
ets d'una raça salvatge,
s'ha instalat dins teu
el racó més fosc de tots els desfilaments humans.

escoltes els ocells,
la molsa de la terra,
veus els panys i les claus,
la teva petita navalla,
veus la tempesta,
l'arbre que plora el dol de totes les dones malfetes,
el reòstat dels núvols,
les branques seques.

veus com, entre la arbreda, s'obra una finestra de mar,
llunyana,
petita,
infinita,
una vidriera de cor que s'ofrèn envarnissada de penombres.
peró no has vist al llop,
ni dins, ni fora,
quand sols creies que existía soledat, bosc i infortuni.
com una premonició de finals
es llença sobre teu
i rodoleu muntanya avall
fins l'horitzó del poble.
la molsa de la terra s'ha tornat vermella com la gola d'una meuca.
i veus el pany
i veus la clau,
la petita navalla,
les cendres dels pares,
la tempesta i la mar,
tot rodolant muntanya avall.
i mentres l'animal
dorm dins les teves entranyes,
penses:
vetllaré aquesta fam
fins que un altre cop m'estimi per l'espatlla.

18 oct. 2018

últimos tiempos

seguro que no necesitas nada?.
cuando eras pequeño,
y el tiempo aún no existía,
sólo había racimos de nieve y correspondencia.
no una cualquiera,
me refiero a esa correspondencia que nos hacía brillar los ojos
en tardes de agarrotado aburrimiento,
como las de hoy.
seguro que no necesitas nada?,
quizá algo de abrigo?,
un billete de autobús?,
uno de esos que cogías cuando pequeño,
cuando juntabas las manos formando un fantástico catalejo de carne monocular,
y así, observar de cerca los objetos más lejanos.
où notre passé,
dort à la porte comme un petit animaux
dans sa maison de briques blanques,
sentado en el último ladrillo,
como un efecto óptico,
un sangrante perímetro fantástico de grado superior y aumento,
que te acercaba irreal,
al ensoberbecimiento de la raíz encadenada a la tierra,
la condensación de una lágrima de lluvia,
el desgajamiento de las horas muertas,
la conciencia,
la dramática palabra,
gozosa pubertad de besos
y sombras largas.
si necesitas algo sólo tienes que decirlo,
últimamente escucho demasiadas sirenas y
así con todo,
me entrego al rigor y al absolutismo del paisaje,
mientras la carne,
única,
espléndidamente en decadencia
obvia el perímetro exterior y focaliza el objeto,
como una reivindicación de la ilusión,
un abrazo inexistente de rastrojo,
un latido épico de plantío carente de agua y tierra.
un abrazo,
todos necesitamos un abrazo que
enfoque aquello que se abre al corazón,
o al sexo,
arrojando campos enteros de prisas y culpas
estériles eyaculaciones
qué forman nombres afanados en ensayar otros nombres,
mareas de injertos imposibles,
gargantas coronadas de silencio,
triste pleitesía,
cuerpos demiurgos como libros desabridos de palabras regenerantes,
palabras que no cicatrizan nunca,
convirtiendo el todo en nada,
enmudeciendo al ciego,
apaciguando la vergüenza de observar,
como el mundo no es mundo,
sino un simple taparrabos simple
de celoso pecado y furia.
tal vez necesite algo,
un punzado,
un fino punzado de alfiler y rompehielos,
focal y objetivo,
como un dolor donde sólo hay dolor,
un ahogo de océano,
una espuma desechada tartamuda de frío,
minúsculo naufragio esparcido,
carta marina de gemido y hueso,
barato precio para los fluidos.
en oferta sonamos
como una casa vacía de vicio,
una llama en el corazón del ártico
para los últimos tiempos del fuego.

25 abr. 2017

los perdidos

y ahora quién cobijará a los perdidos.
los que crecimos boca abajo para inquietar a los gusanos,
los que como descosidos zíngaros 
vagamos por la herrumbre de las calles más oscuras,
los que encriptados de cartas marinas
escapamos del cepo mortal de la mansa calma,
los que vivimos como antorchas rodeados de distancias.
los perdidos,
los de la piel trémula de candelabros,
los que masticamos hojas de coca del árbol de los océanos 
para asegurar, 
con ojos derruidos de himnos, 
que las ninfas de los pescadores no saben nadar.
los que empuñamos galeras y remos ,
los que acudimos al suicido de los cuerpos
recostados sobre el balcón de la hambruna y el poema.
quién nos prestará un tugurio donde alojar la ausencia y la misera?
a los perdidos,
a los que nos rasgamos la entrepierna violenta,
esa que no consuela
ni repara,
los que embriagados de espuma y lecho
- y con los vientres jadeantes de sol -
esperamos un viento pastoso de Junio
que haga de la carne plato de comida abandonada
donde embarrancar el amor y el naufragio.
los perdidos,
los irremediablemente perdidos,
los que renunciamos a los osarios de Aquíles
los que prendemos barracas y velas
recuerdos de cachorros en las fauces de una loba
ansiada de ternura y sadismo
los que leprosos de insomnio derruimos Saló
y sus120 días de Sodoma,
los que colgamos al dj,
los que perdimos el control,
los que bebimos junto a los hijos de la viruela negra,
los que nunca fuimos nada,
los perdidos,
los que quisimos al hombre silbado de locomotoras
antes que amasado de raíl y catenaria,
los que viajamos de lejos
para purgar la sed de los desgreñados,
de los pulsos insolentes,
del fuego y de la hoguera,
de la aquelárrica danza de las bacterias,
los que ubicados en territorio hostil
y como el volcán
sangramos esquirlas despiertos de perros y hambruna,
mordiendo el sexo de un dios
que osó fusilarnos las fauces y la lucha.



13 oct. 2016

en el grito de la presa


el placer y el dolor
ofreciéndose como perra inculta
que muerde la lengua con voraz desenfreno.
un edema sonámbulo,
un hotel ardiendo
con los cimientos adentrándose en lo inestable.

noche de ritual y carne,
noche de estropearse,
de arrancarse el grito de la presa hasta romper el aullido,
de selva indómita y desgarro,
de escisión y fragmento,
cuando el recuerdo
es un cadáver animado a la espera de su sombra.

edificar lluvia bajo el desmoronamiento,
fragmentar la primavera para acallar la ternura del paisaje,
la boca llena de angustia,
el dominio de la sangre.

atravesar la agonía de la aterrorizada garganta,
lanzar los dados y jugar,
-como un descalabro de la historia-
 y que ruede la pena sin remedio.

perder,
y sin embargo,
no conseguir vislumbrarse perdido.


14 sept. 2016

el bosc arrugat

enrere les últimes cases del poble i el desordre del llit,
enrere els camps i els camins,
presos d'un sol que llueix descuidat
alletant la terra com una vella nodrissa.

enrere els murs que aixequen els homes
que bramen com un esgüellat animal
enfonsant  les potes i el cap dins l'angoixa

són les muntanyes,
res més,
les que creixen als afores del món,
les que van parir el caminar,
les que moseguen les necessitats del fred i la molsa.

som una multitud de desgràcies que lluim fora  les ciutats els humans,
un descuit de la naturalesa,
i ens rosseguem els ossos perque ens duri la nit fosca
sota l'ombra raquítica d´un arbre
oberts de meitats,
amb les mans balancejan la terra
com si fosin barcasses ques xuclen dels pics i els esclats de les aguiles

no sóc jove,
ja he parit dues vegades vint anys
i encara duc penjat el vici en els ulls
en una mena de bateg de serp
i irracionals caceres de verins que no avisen.

que la vida ja m'ha trencat els camins i em sonriu com somriuen els errors,
i  pot ser, com el fred, ja toqui allunyarse,
amb la molsa dels  trontolls,
amb el pit carregat com un vell que equivoca montanyes,
fins topar de cara amb l'abandonament
i com el llop
amontonar fulles i tenebres
per separar la sang de les queixelades.


30 ago. 2016

Verónica Durán González

No están lejos del mar quienes tienen la posibilidad de adentrarse en el bosque o de contar en casa con la presencia de un jardín crecido: algún pellizco de verde y poesía salvaje custodiado por un grupo mínimo de árboles sin podar. Y algunas plantas silvestres que danzan entre corrientes de aire, como grupos de pequeños peces saltando de aquí para allá: lenguas de siete nervios, ortigas, dientes de león esponjan la tierra donde flotan las raíces que nos hermanan.
Y después la escucha: ¿acaso el viento no hace hablar a los árboles en un idioma parecido al oleaje? ¿No es silencio marino esa quietud que nos regresa?
¿No reviste el liquen de coral la piel anciana de algunas cortezas? ¿y cómo explicar la electricidad en las manos después del tacto cetáceo de ciertas setas?
Simas de musgo agrietan la superficie de los troncos yertos. El abismo hace hueco también aquí para suavizar la muerte.
- Verónica Durán González -

Instrucciones de uso - Javier Velaza -

Si acaso te agrediera
la espuma injusta de un mar domesticado,
revienta de mareas,
no te dejes,
no cejes,
inmersiona de la resaca infame de esa tarde.

Recupérate,
y grita,
grítate los naufrágios a que sobreviviste,
dile al agua,
que el agua
no fue nunca elemento sustancial de tu régimen.
Escupe al mar,
y límpiate los labios con el gárfio
de irredento corsario de la vida.
- Javier Velaza -