alma - W. Mouawad -
si eres perro lo sabes.
y por eso sientes hacia el humano un afecto infinito.
elegid la que queráis. el senado cartaginés dejó la decisión en manos de Fabio Máximo que soltando los pliegues de su toga sentenció: "entonces la guerra".
en la primavera de 218 a.C. un ejercito marcha en tres columnas bien diferenciadas: los cartagineses armados con sus espadas cortas, los mercenarios norteafricanos junto a los aliados de Cartago: egipcios, nubios, masilios y géntulos, lotofagos y garamantes con sus pavorosos adornos y sus lenguas ininteligibles, sus colecciones de dioses, sus venablos envenenados, sus cascos decorados con fauces abiertas de animales, o como más tarde escribiría una poeta "un arreglo fúnebre sin fallos, un grito breve de relámpago que destruye, rehace y junta, los diamantes de la alegría". tras ellos, los soldados celtas e íberos, astures y cántabros, galaicos, ceretanos y vascones que se niegan a llevar casco, ilergetes, habitantes de Tarraco... los últimos son los honderos baleares, famosos en todo el Mediterráneo por su letal y certera puntería. tras todos ellos una imponente muralla móvil de cuarenta elefantes al mando de sus mahout -conductores-. toda una potente arma de guerra equivalente a un carro blindado actual con la inspiración de un miedo brutal imposible de reemplazar por dioses o relámpagos.
Aníbal se ve a sí mismo como el perfecto guerrero helenístico e imita a su adorado Alejandro Magno que ya utilizó a los proboscidios en anteriores campañas. solo Asdrúbal, hermano de Aníbal, con 21 elefantes y un regimiento de más de 15.000 hombres permanece a retaguardia, el resto, parte de Cartagena rumbo a los Pirineos para atravesar toda Iberia y Galia a pie, cruzar dos grandes ríos y dos enormes cordilleras y aparecer donde nadie, absolutamente nadie, les espera. en Roma.
la memoria de un ejercito formidable que empleaba horas y horas para avanzar. que llenaban los ojos de asombro y la tierra de innegables, que perdura durante siglos calcinados de óseos y sin embargo no resulta fácil recomponer su ruta. los libros de historia y la raíz de la tierra cuentan que marchó a lo largo de la costa hasta el Ebro, sometió el territorio de la Lacetanea y descartando Empúries, pues es muy improbable que marchara por colonias amigas de Roma que pudieran avisar de su llegada decidió, seguramente, embarcarse por la ruta del interior que es el paso más probable pues se vio obligado a cruzar el Ebro no por su desembocadura, imposible de cruzar para un ejercito de tales magnitudes, sino por aguas más altas, luego habría seguido el cauce del rio Segre y llegado a la comarca de la Cerdanya, varios yacimientos encontrados recientemente de origen ceretano así lo atestiguan. El Castellot, en el pueblo de Bolvir y el Tossal de Baltarga en Bellver de Cerdanya donde se han desenterrado estructuras de un puesto de vigilancia quemado por completo, restos óseos compatibles con el tiempo de animales calcinados y pendientes de oro olvidados en jarillas nos habla de un ataque sorpresa, de una destrucción violenta y no puede atribuirse a Roma pues Roma no entraría en la Cerdanya hasta 50 años más tarde.
el paisaje que se muestra ante mí es exuberantemente verde, abarca todas sus tonalidades, es ancho, de fácil tránsito, es uno de los valles más grandes de Europa, situado a unos mil cien metros de altitud no es ni excesivamente alto ni radicalmente frío, hay agua y pastos en abundancia sus praderas no se prestan a las emboscadas y sí al cobijo de la memoria de un ejercito formidable con elefantes incluidos. el valle sigue siendo un lugar de paso hacia Francia y Andorra un paisaje salpicado de naturaleza salvaje y de salvaje historia.
trato de observar la arquitectura de lo que ya no existe. nutrirme de una época, de una región, como si fuera un animal salvaje que ha convivido en mis entrañas para siempre. me alimento de pieles y musgo, de la nocturna respuesta que me ofrece la longitud del túnel, fotografío el temblor de mi cuerpo carnívoro infectado de parásitos y épocas de hambruna. el plato que me sirve este tiempo es una falta de límites territoriales y guaridas de maleza. suena en el cobijo del bosque "Society" de Eddie Vedder y pienso que no es momento de discutir con los aliados de mi memoria, la deserción masiva de cualquier destrucción violenta no debe atribuirse al pasado, ni a la paz, ni a la guerra con sus forma de gloria. yo también me veo obligado a cerrar los ojos para liderar este latido furtivo del cuchillo que todo lo sesga hasta la desesperación.
enrere les últimes cases del poble, el desordre del llit:
enrere els camps i els camins,"Con un deseo bestial devoraremos el tiempo para que, a cada instante, la vida sea un principio, una cúspide y un crepúsculo"
-Emil Cioran-
Quiero que nieve tanto
que yo me sorprenda
me sorprenda tanto
que no pueda hablar
que no pueda caminar.
que nieve tanto
que me cubra entera
y me olvide
que tenía que comprar pan
que tenía que ir a casa.
y me olvide
que me congelo
me muero
y me olvide
que la muerte es el fín
por qué ir a casa
si nieva tanto
que cubre todo
por qué ir a casa
si la nieve cubre
hasta los pájaros
que están en el cielo.
si esto es el fin
entonces el fin
es más bello
de lo que yo creía.
Vulnerable.
Abraçar-me els dies vulnerables.
Vul-Ne-Ra-Ble.
Els dies que no t'estimes,
els dies que vomiten corbs,
que regalimen serps,
que escampen
per ses esquerdes,
verí.
Del pas dels dies de quitrà
sense oxigen,
de quan les runes
conquereixen els instints
més íntims i ferèstecs,
i mirar-se endins,
és un confús jeroglífic
que fa por,
i la por,
existeix només quan no l'entens
i no la mires.
I respira,
que els monstres
són el somni de la raó, no?
I no es tracta de ser valentes,
es tracta de poder SER.
Que els torts, els bords,
i els descosits, són espais de foscor
fins que hi poses llum
i la cura;
que no ho veus?
És aquesta llum
i...
és baixar la guàrdia
i torpejar
i no ser sempre
un passadís ple de finestres
però,
saber que en cada ombra
hi ha un secret,
i si t'apropes
amb tendresa,
es fon,
i es mostra
VULNERABLE.
I és més preciós aquest gest
i aquest contingut i aquest
batec,
que qualsevol aparador
de la gran ciutat de Nova York
en ple mes de Desembre.
I és clar;
poder caure.
Caure no una, si no milers de vegades.
Equivocar-se tantes també.
No aïllar-nos i sostenir-nos en el gris,
fa que sigui menys gris.
I més blau,
més pau,
més serè,
més...
refugi.
Usted se mira en el espejo por primera vez, y después de unos pocos días o unas pocas semanas, vuelve a mirarse y dice:
“Ese soy yo nuevamente."
¿Correcto?
Así es que, mediante el mirarse cada día en el espejo, usted empieza a conocer su propia cara y dice:
“Ese soy yo."
Ahora bien, ¿puede, de igual manera, conocer lo que usted es mediante el observarse a sí mismo?
¿Puede observar sus gestos, la manera como camina, como habla, como se comporta; si es duro, cruel, grosero, paciente?
Entonces comienza a conocerse.
Usted se conoce a sí mismo observándose en el espejo de lo que hace, de lo que piensa, de lo que siente.
Ése es el espejo -el sentir, el hacer, el pensar.
Y en ese espejo usted comienza a observarse.
El espejo dice, ése es el hecho; pero a usted no le agrada el hecho. De modo que quiere alterarlo. Empieza a deformar el hecho; no lo ve tal como es.
Ahora bien, como dije el otro dia, uno aprende cuando hay atención y silencio.
El aprender tiene lugar cuando usted se halla en silencio y concede su atención completa. En ese estado comienza a aprender.
Ahora, permanezca muy quieto, no porque yo se lo pida sino porque ése es el modo de aprender. Estese muy quieto y silencioso, no sólo en lo físico, no sólo en su cuerpo, sino también en su mente. Permanezca muy silencioso, y entonces, en ese silencio, atienda.
Atienda a los sonidos que hay fuera de este edificio, el canto del gallo, los pájaros, alguien que tose, alguien que se despide; escuche primero las cosas que están fuera de usted, luego escuche lo que está pasando dentro de su mente.
Y entonces, en ese silencio verá, si escucha muy, muy atentamente, que el sonido externo y el sonido interno son la misma cosa.
"apagado este incendio
sobrevivid libres de este estertor final
de quien os ama"
-Lois Pereiro -
tenemos prosa
y postales sucias salpicadas de espuma decadente,
tenemos el pan y tenemos el circo,
criaturas que sujetan mármoles cósmicos
con la urgencia de los capiteles venosos.
tenemos el abrazo lascivo de las hamacas
y la poesía
de la biblioteca García Márquez.
tenemos el colmillo cruel de la sonrisa,
un escorpión en un acuario que no sabe nadar sin las mareas de Júpiter,
el templo de Vesta y los nueve mares de la tierra infame,
bosques de vicio sobre asfalto rojo,
el mostrador de los préstamos universales
de la soledad
con sus tristes vergas de viejos
eyaculando versos que no son suyos,
ni de aquellos,
en un bukkake de frío y tiempo.
tenemos la trepanación de la palabra en la testa,
eructos de último atraganto,
el erotismo de una fiebre que chapotea,
y la ambrosía,
y el escándalo,
y torsos de Pasolini en los yonquis del barro,
putas que hurgan bolsillos con des/precio y azote,
el derrame y la entrega,
la humillación pinchada en vena,
tráqueas gimiendo profundo en un todo precipicio.
tenemos el miedo de las flores
y el pánico de la carne a solas,
la bio-lada abogacía de los roces sin vivencias,
tanatorios de amapolas en el fregadero,
y la certeza del nada está bajo control,
ad nauseam.
tenemos fuego de himen amputado de creencias,
la imperfección del sin remedio,
cuerpos jalados de viruela y cerveza malquerida,
la cicatriz del alfabeto que escribe la carne,
carne se escribe con carne
y poesía lleva disculpa,
no por medio,
ni un cuatro de siglo,
sino por cinco milenos de barbarie y poetas!
el más innoble de todos los artes
que pudimos entregarle.
...Porque la finalidad del arte es la emoción por la emoción, mientras que la finalidad de la vida es la emoción por la acción, como también lo es de esa organización práctica de la vida que llamamos sociedad. La sociedad, que es el principio y la base de la moral, existe sólo para concentrar la energía humana, y con el fin de garantizar su propia continuidad en condiciones estables y sanas, exige de cada uno de sus ciudadanos, y bien está que así sea, la contribución al bien común mediante alguna forma de labor productiva: exige esfuerzo y trabajo para que pueda llevarse a cabo la tarea diaria. La sociedad con frecuencia perdona al criminal, pero jamás perdona al soñador. Las bellas y estériles emociones que el arte excita en nosotros son aborrecibles a ojos de la sociedad, y a tal grado están las personas dominadas por la tiranía de este terrible ideal social, que sin ningún pudor se nos acercan en espacios privados y públicos y nos interrogan con voz estentórea: «¿A qué se dedica usted?», cuando «¿Qué piensa usted?» es la única pregunta civilizada que a un ser humano debería estarle permitido formular a otro en voz baja. Obran con buena intención, qué duda cabe, estas gentes satisfechas. Quizá por eso resulten tan tediosas. Pero alguien debería enseñarles que, mientras que en opinión de la sociedad la contemplación es el pecado más grave del que puede acusarse a un ciudadano, en opinión de la más alta cultura la contemplación es la ocupación propia del ser humano.
ERNEST: ¿La contemplación?
GILBERT: La contemplación. Hace un rato te dije que era mucho más difícil hablar de algo que hacerlo. Deja que te diga ahora que no hacer nada es la cosa más difícil del mundo, la más difícil y la más intelectual. Para Platón, apasionado de la sabiduría, no existía forma de energía más noble. Para Aristóteles, apasionado del conocimiento, tampoco existía forma de energía más noble. Y fue la contemplación lo que santos y místicos de los tiempos medievales cultivaron en su pasión por alcanzar la santidad.
ERNEST: Entonces, ¿existimos para no hacer nada?
GILBERT: Para no hacer nada existen los elegidos. La acción es limitada y relativa. Ilimitada y absoluta es la visión del que se sienta tranquilamente y observa, del que camina en soledad y sueña. Pero quienes hemos nacido en las postrimerías de esta época fascinante somos a un tiempo demasiado cultos y demasiado críticos, demasiado sutiles en lo intelectual y demasiado curiosos de placeres exquisitos, para aceptar ninguna especulación acerca de la vida a cambio de la vida misma.
Fàstic de flors
vomito flors
que m’ofeguen els crits
brollen flors
de la meva boca
flors
flors
flors i més flors
maleïdes flors
que em ceguen i no em deixen sofrir
del meu dolor en naixen flors
quin fàstic
una gran flor
em surt del cervell
jo vull sang
i
tinc flors
no vull
edulcorants
no vull sentir com les flors flueixen de la meva boca
i m’empalaguen de dolçor
vull sentir l’amargor del meu dolor
em tapo la boca
lluito per a que no surtin
però no puc parar-les
en trec en trec i en surten més
més
i més
una pesada
cadena interminable de flors
en tinc per tot
arreu
lluito per
arrencar-les
per
treure-me-les de sobre
de dins
però no puc
no tinc forces
agafo aire
ho segueixo
intentant
arrencar-les
arrencar-les
totes
que no en quedi
ni una
no puc més
em falta l’aire però ho intento
i ho torno a intentar
ja no puc més
se m'entela la
realitat
perdo el sentit
de tot plegat
defalleixo per
sempre més
i després
la
calma del meu dolor...
deixaran de
brollar flors i s'encendran llengües de foc furioses
mentre llargues columnes de fum
perfumaran tots els racons de la ciutat...
les cendres del dolor cauran del cel
com lluentons i ens faran de tapall
ja no ens
trobaran
ja no em
trobaran...
perquè deixaré
de ser jo
ara serem
nosaltres
No quiero juicios que caen desde tejados altos
donde a veces las nubes abruman
y donde la yedra cubre las ventanas
sin dejar pasar el sol.
Las carreteras principales sólo llevan
a lugares que me deshidratan.
Ahora, con la luz que da el tiempo,
tampoco encuentro paralelas ni tangentes
que pudieran sostenerme en mis rarezas
y mis Cluedos.
Será mucho más sencillo
y que me llamen loca me alimenta y me anima
a seguir soñando en imposibles
donde al menos la alegría que en la ciudad se pierde entre los humos y bocinas
se desate sin cuerda, sin arnés y sin medida.
Y quiero bailar
y que bailes conmigo aunque no te lo diga,
a ver si así la magia no convierte en excusa
la canción que el miedo frena.
Que ya te desnudé mil veces
con el sueño abierto entre mis dedos
y puse toda mi voz para gritarle al universo sin palabras,
que cruce tu camino con el mío,
que podría ser bonito,
en un viaje sin cumplidos ni banderas,
un viaje sin más expectativa que la de quedarse
en el verano de la piel,
lo que el verano dure,
y ya,
y ojalá que dure
pero que sea bonito.
- Laura Mu -
- hijos de un mismo
plancton-
(d)escríbemelo...
palpar la fractura como un objeto familiar
reconocible,
la que ofende,
la que saquea y profana,
hasta el vacío de la casquería,
y tu fuego delincuente
es un silencio que traduce al mundo,
un bufido de deformaciones cretáceas
para los hijos de un mismo plancton.
me derramo
entre la deriva de las caricias lentas
y la matriz del arañazo,
la arquitectura del desastre
y la demolición del poema,
los lapiceros en crisis
y las hipótesis de la marihuana.
trato de conservar la belleza,
envasar el vacío para preservar al fuego,
una búsqueda de pimienta negra
entre tanto salitre blanco.
espero el desplome de la caricia
que deforma el rostro hasta embellecerte.
sacudir la riqueza de la entrega
con anarquías de agitadores,
perder el compás
con pies calientes de poesía,
y arder la noche
con ese manuscrito de pétalo arrugado
que despilfarra el rocío.
- vestida de ventisca negra -
desde el eco profundo de esa humanidad que
retumba a carne muerta,
sacudes el templo de los sucesos
con petroglifos de náufrago
y antorchas de peyote denso.
se trataba de ensanchar la tristeza,
seguir creciendo hasta agotar reservas,
pulir osamenta,
negarle la caricia al perro
con esa quietud de ubre seca
y falsa sonrisa de madrastra terca.
en este ritual de santería y manicomio
con el sacrificio de La Malinche
colgando de un ojo
y el indigenismo del otro
apareces,
a lo Joan Colom,
vestida de ventisca negra,
bailándole al Raval por igual,
prendiendo la espuma de las babas
abiertas con el ansia irrefrenable
de la noche en la fayenza.
dispongo de un cuerpo que enferma de encanto,
macilento,
palidece entre polifonías de distancia
y deshielos que no aplacan.
estoy tratando de salvar al niño
que respira palabras,
al preso de una muerte súbita
con el santo y seña de la matanza.
- metamorfosis de un
deshielo -
llegas con mudanzas de sol recién inauguradas,
la metamorfosis de este último deshielo
es un hazaña de savia obstinada en tu cuerpo.
y me da la sal el oleaje de tus huellas,
tu pausa animal desquiciando la arena
con esa estirpe de hembra carnal y agitadora.
me están cavando vientos y no quiero este vuelo
-dices -
y solo pienso en traerte un bosque a toda vela,
rescatar a Nike y su felicidad sumergida,
celebrar el aullido,
azotar el sepulcro de la historia que ya
contiene
más estatuas de leones, que leones vivos.
tú sabes lo que me has traído,
tú sabes de este sucediendo para el sucedido,
esta despensa de vaho en la yacija del mendigo,
la trashumancia salvaje de la astilla,
la ofrenda del desgarro,
el deseo concedido,
esta libertad de los sin rumbo
que seducen la panza de una abeja
hasta hacerse miel
sobre un polen sin mesura.
- deriva de las grandes ramas -
es la fermentación de la raíz la que atesora recuerdos:
considera también la consternación del lagrimal
compartiendo lluvias de estropicio excelente,
murria en las arterias,
flama de resaca abierta.
ves esas ramas?
ellas nunca han escuchado el abatimiento de una sexualidad telefónica,
su función no es otra que ser red
en un océano de azules.
mientras las pequeñas paladean la luz del este,
las grandes se hambrunan de cobre
para no obstruir al árbol,
se quieren de mugre,
de tuercesavia y herrumbre.
no me avergüenzo de mis costillas,
son la cosecha de una sequía
que intuye demasiado,
ni del catálogo de espectros y lunas
que custodian la deriva de mis grandes ramas.