12 nov 2019

insomnio de tercera fase


se podría decir en nuestro caso,
que el amor,
es una mezcla de fidelidad por la carne y el crimen,
y la travesura de unos niños de cristal
que se atraviesan los huesos
sólo por el inefable placer de hincar el dolor en la aguja.
incluso se podría decir que pisamos fuerte sobre el paso insultante
depravado
de la frecuencia en la porquería,
y la porquería es como recorrer una juventud en círculos
 con el hueco del corazón y el sexo iluminado a golpes de culata y desmayos.
escuchas como la noche nos usurpa la dignidad?
oyes los violines?
son las caderas de Afrodisia celebrando con desenfrenado libertinaje el alegre saqueo de la bodega,
un lugar donde nos sopla el viento favorable,
para no olvidar la última noche de esclavitud,
el terror de las cadenas y la estaca
que tanto hemos olisqueado,
lamido,
y que sabe a desgracia.
tampoco debemos olvidar añadir
a este trágico balance
los muertos.
bien por depauperación o hambre,
por habitaciones que abusaron del frío,
o por teléfonos incansablemente enfermos.

el comercio instaurado de cuerpos y abandonos,
es una larga soledad de negocios prostituidos
donde morimos desnudos igual que nacimos al vicio.
tenemos incrustada en la fosa del lagrimal un tiro de gracia
una larga demencia que se esfuerza por llorar,
el silencio de mil casas,
trasteros enormes llenos de trastornos,
cochambres de direcciones prohibidas
cambios de cama y de domicilio.
vivimos tan cerca del amor,
que cuando se desencadena el dolor,
rogamos a los dioses la muerte.
por proximidad,
o quizá por tozuda distancia.



8 oct 2019

perro guía

si es cierto que la memoria es un perro tonto
al que le tiras un palo y te trae cualquier cosa,
puedo agarrar ese perro,
- el gato no sirve;
un gato se ahoga en su propio atardecer,
y los felinos se consagran en ofrendas -
así que agarro al perro,
- o al recuerdo
que es lo mismo -
y le doy la oportunidad de crecer y aprender
hasta hacer de él un magnífico perro guía
al que le guste pelearse,
cada día
con veinte perros o más,
un perro que su rostro sea una amenaza que huela a mierda,
mierda pura,
de la peor clase,
y a la vez sea un animal inteligente y cariñoso.
no quiero un recuerdo gandul,
algunos perros son gandules,
igual que las personas,
quiero adiestrar recuerdos guía,
para noches de distancia y rugidos,
condicionar al animal,
que haga lo que le pido,
y lazar al perro por un extremo de la carne,
con lágrimas como garfios,
mamadas de desgracias,
y cambiar el palo por una bola de nieve,
y lanzarla para que nada escape de su escondite,
para que no le escatime la sal ni la greda,
ni el pecho,
ni el maltrago del ahogo del abandono,
y así una
y otra,
y otra vez,
hasta encontrarme colgando de colmillos
y con los dracmas de mis arterias prostituidos:
un buen perro guía
siempre mantiene la sirga tirante.


3 oct 2019

hold fast



tres despojos criminales 
duermen inquietos sobre la noche,
cuando en la calle queda la calle
los amantes
hunden algas en la boca 
y en la atmósfera de la carne.

brota el pan sobre los valles
en un almizcle libertino de puta y fraile.

despierta la turbación
la memoria se cruza con el alarido,
- bastante atolondrado -,
como un dorsal escrito en braille 
más allá de las cuerdas vocales de Janis Joplin.

qué debilitada es la vida sin ti,
qué debilitado el amor
y las antorchas,
perdidas como infancia sin rumbo
presas de una muerte súbita.

te propongo un final dentro de un riesgo:
no una consigna,
ni la sutura del mármol,
te propongo alzar la locura,
arrancarle los pies a lo rígido,
y seguir el movimiento.
sin montura pesa menos el silencio.
descartada la rendición
queda la angustia de la victoria;
ella conoce perfectamente
todo el amor que nos arrebata.