30 ene 2012

alfa,beta y psico

"Dios es más que un médico,
un médico es más que un enfermero,
un enfermero es más que un administrativo,
y un administrativo es omnívoro."
El Chus.

no debería sorprendernos descubrir que la humanidad es un mastodonte abatido a la espera del disparo final, un enfermo terminal, una desordenada bruma donde los vientos extremos
desprecian constantemente al microorganismo como desprecia el jaguar el gusano de la carne corrompida.
en este ruinoso estado la necrosis de mi cordura piensa que allá arriba no queda nada,
ni dinastías, ni guardianes de alterados egos.

pero hay médicos.

el desierto diario al que asisto,
congrega cada tarde alrededor de un café de setenta céntimos,
a las más ladinas y perversas víboras de los sentimientos.

pueblos de gente apaciblemente establecida,
que acuden soberanos
al miento y no siento como oferta de leche al 50%,
batas blancas con
monopatines que atropellan el aliento,
diagnosticando compulsivamente
majaderías con nombres de trastornos inciertos:
depresiones postparto del ventrículo izquierdo,
tentativa suicida del sístole derecho,
trastorno de la personalidad cluster b
de burro.

y es que  enamorarse o defenestrarse,
para ellos,
es tan solo un código exacto
en el balanceo numérico de un  noventa y dos punto cero,
es decir,
un estado mental bastante enfermo.

estas vitaminas de universidad
que se autoalimentan de lo estético,
este caldo terapéutico de enero,
son retorcidos asesinos de veneno lento,
abren procesos eléctricos financiados por el ego,
por la determinación de no desgastarse,
formando hijos vinagre
con sabia de benzodiazepina,
alucinados del sol de Noruega
que abrasan mis ojos torcidos
intentando desprestigiar la victoria de mi aflicción,
la rareza de la  planta.

aristas afiladas,
deseosos insatisfechos,
desprenderos de vuestro jerárquico equipaje
abandonad la capital,
el patrimonio del reino,
y descended  por el mar de los desalojos,
mientras devoro el interior de vuestras mejillas,
-con ojos ávidos de esperanza-,
el plan de vuestra injubilación,
y sobretodo rezad
rezad porque la historia
no os depare sorpresa alguna,
ahora que remáis entre carneros,
mostrando vuestra hombría y caza.


24 ene 2012

el día menos pensado me pongo a vivir un buen rato.


cuando te escribo,
como esta noche escribo,
creo sinceramente que tengo algo de serpiente
o de senil locura.
sonidos desérticos y azafranados
emergen por mis sienes 
como un parque de atracciones repletos de muchachos pelirrojos

todos estos años,
todo este mundo de estufas de butano con rejillas
y baldosas temblorosas en el piso del carrer de sants
han sido poesía.
así que el día menos pensado me pongo a vivir un buen rato,
y mudo la piel con más frecuencia,
y mando al carajo al dermatólogo ese que no entiende de amor
ni de cicatrices.

cuando te escribo,
como esta noche te escribo,
me sorprendo por alegre y por espanto,
el presente es lluvia oscura y aceitosa,
el ágrafa de este poema,
las diecisiete palabras de amor que nunca te dije

cuando te escribo
como esta noche escribo,
soy árbol podado y hacha,
una ciudad inexistente,
un mago sin su magia,
un mocoso que todas suspende
menos plástica y gimnasia.







22 ene 2012

de arqueología



es una pena

que los amantes no quieran hablar de entusiasmos después de la lucha:

como hierbas medicinales aíslan las heridas,

son el hogar invernal de las acuáticas aves que seguras de la ruta migratoria

engullen en los humedales el clima cálido y atractivo de otros parajes.


los arqueólogos pierden la pista de la nueva capital de tu reino,

mientras el temprano mañana,

-como viejo templo-,

esculpe surcos y estrías por tus buenos años.


serpientes listas para atacar,

insectos nectarios que ingieren a sus victimas,

siempre los habrá.


la caza del tesoro perdido ha cambiado,

pero si levanto la vista,

aún dispongo de excavaciones

para tratar de encontrar algo de humanidad en tu mirada.


es una pena,

o un desconcierto,

que no tenga fuerzas.