28 ago 2019

más de un silencio después pescadores de vientre y miradas tejen barracas de piedrasal, madera y caña



existe un silencio
nuestro
en el discurso de una tabla de idas y vinos.
un silencio que
como trenza de incendios
se balancea goteando alimañas de vicios.

te miro mientras te fumo en ese silencio
del que piensa
que estás más buena que el pan con chocolate
y en un bramido conjunto de todo en concreto,
silenciamos la poesía de mandolina y cuento
que nuestro silencio
de alfarería y pellejo,
es taller de celebración del momento
ajustado a la dilatación del roce al hacernos.

sin pretender dar nombre a las cosas
nombramos silencio
cuando el balcón primero que inhaló nuestra hambre
nos hizo por siempre linaje
de sábana y sangre.