29 may. 2012

la solución final


"el arte es una buena forma de declarar tu amor a los demás
sin que se molesten."
Ernest Ludwig Kirchner

cuando hablo contigo siempre me llegas libre y esperanzadora
como la sonrisa de un niño frente a un remolino de copos de nieve,
alza más fuerza tu presencia que el más temerario de los ejércitos,
y me escuchas tan segura y trémula
que me resulta totalmente imposible escribirlo
y a la vez comprenderlo

hay una vela que se consume mientras escribo,
he construido una presa con unos lapiceros roídos
-como improvisado castor-
para que la cera coagulada congestione mi corazón insano
y no se desparrame por toda la mesa

también tengo medio cigarrillo de marihuana,
un asesino demente y excitado escondido tras las cortinas del mes de mayo,
y un dolor nauseabundo que es todo menos tedio.

BANG¡¡¡

fumo sin pensar y no puedo dejar de pensarte
podría mentirte en este momento,
pero este bálsamo de tristeza,
-que ya es razón de existir-,
me impide continuar escribiendo

de todas formas
morir aniquilado entre tus brazos
fue admitir la inferioridad numérica del amor
frente al rescate de tu vida

me he acostumbrado a los fatídicos vagones de la soledad y el silencio,
al estallido del recuerdo,
la elegancia de la noche y el perfume de la angustia,
a las lágrimas patrimonio del destino
a saludar cada una de las horas del reloj de los vencidos

no pretendo ser comprendido,
ni tan siquiera aspiro a tener éxito después de la muerte,
esto tan sólo es la solución final de un hombre
que habla contigo sin tenerte.