20 nov. 2012

el frío

" vengo a verte hoy
porque igual mañana estás muerto."
-Jesús Alcalde-


no somos dados a luz en realidad somos dados al frío,
un frío de sentencia y hospital que penetra por los órganos de la frágil carnaza instalándose tan profundo, tan hondo, que no hay consuelo de luz que se nos muestre delirante ni vientre de calor que detenga el rigor de su sentencia.

fuera del útero sólo la infancia nos otorga una tregua;
un puñado de gravilla y algodón para combatir la crueldad del gélido glaciar que avanza .
cualquier resistencia resulta inútil, 
vivimos forrados de invierno y el frío sigue creciendo, 
con sus gélidas manos estrangulando las entrañas.

luego, 
media vida de borracho expulsado del bar 
por el ejercito siberiano de un eterno enero solitario 
y envejecer
envejecer junto a las noches desnudas de carne y lecho,
y el frío, 
el maldito frío, 
vistiendo la piel y los adentros
edificando mármol como un cruel arquitecto.

atrás quedan las lineas de calor,
atrás el cobijo de los héroes,
las antorchas de la cólera,
la matriz encarnada en resistencia.

morimos porque nos ahoga el frío,

un frío de superficie anclado en los próximos muertos.