9 nov. 2011

Una mujer





























ilustración: le chatnoir
una mujer
que con sus palabras sanee las cicatrices del paladar y
penetre lentamente, 
empapada y grácil,
en el corazón de mis días mustios.

que de a luz hornos de piedra donde cocer la esperanza,
y  con ella atacar la cólera 
como ejércitos de polen sobre el cuerpo de la abeja,
y vencer
y hacernos miel.

que muestre sin pudor el ocaso purpura de su garganta,
túnel del tiempo,
tren de mercancías, saliva, pan y vino,
semen,
a-l-i-m-e-n-t-o
.
una mujer,
que me planche la camisa de la mediocridad  y me diga
-que guapo estás, cabrón-,
aun ha sabiendas que las fatigas me vienen grandes.

que merme el extraño ir y venir de los que dicen te amo
deteniendo el transito en un perfecto ahora,
y  haga de la noche banquete y de Platón orgía.
que entre vigilia y sueño,
a merced del delirio,
me bese el mundo,
derramando te quieros sobre mis pestes,
ah de la vida¡
que nadie nos moleste.
que cuando enferme de enfermo me colme de drogas y besos
de sopitas de llantos
de pucheros de viejo
una mujer
que cuando yo muerto
se olvide pronto de mí;
 al momento.