30 ene. 2013

nostalgia de rodillas peladas

los niños
al salir de la escuela
siempre son felices.

su júbilo,
su inesperado frenesí,
les viene dado por la libertad de un tallo joven.

luego,
con los años,
su corteza se torna rígida
y amarga.

esa amargura
 algunos adultos
lo llaman éxtasis.

29 ene. 2013

Tarda de tardor -Escaldot-


Quina pluja més dispersa enxopa la roba estesa,
el goteig capficat en la caiguda
empetiteix la claror amb feblesa
i n'afruita el moviment mandrós.

La camisa morada de sangtraït sanglota muda
a pit obert, braços caiguts...
però no intimida
ni als mitjons estesos a parells que fan un mosaic rude
enutjats de la descortesia,
perquè dues calces li donen tebior adolescent
i distreuen l'aire.
L'una de vermell poruc conforta uns texans,
l'altre blanca ensetinada palideja eloqüent uns draps nans.

Una gota grassa dissimula
i es deixa caure fugint traçuda per la corda.
Una pinça verda accentua l'acte,
la mirada se m'esborra.
Entren gotes per la finestra oberta
i jo,arrossegant el cobrellit cames amunt
he pensat que l'arribada de la tardor es certa.


***

tarde de otoño

Qué lluvia más dispersa empapa la ropa tendida,
el goteo inmerso en la caída
empequeñece la claridad con endebleza
y enarbola el movimiento perezoso.

La camisa morada de contusión solloza muda
a pecho descubierto, brazos caídos...
pero no intimida
ni a los calcetines tendidos a pares que hacen un mosaico rudo
enojados por la descortesía,
porque dos braguitas le dan tibieza adolescente y distraen al aire.
Una de rojo apocado estimula unos tejanos,
la otra blanca ensatinada palidece elocuente unos trapos enanos.

Una gruesa gota disimula
y se deja caer huyendo hábilmente por la cuerda.
Una pinza verde acentúa el acto,
la mirada se me borra.

Entran gotas por la ventana abierta
y yo,arrastrando la colcha piernas arriba
he pensado que la llegada del otoño es cierta.



27 ene. 2013

el artista torturado - Joey Goebel -

Lamento decirte algo así, pero nunca serás feliz.
No pretendo hacerte daño con estas palabras. Si te lo digo es porque quiero ser sincero contigo antes de empezar, es lo justo. Espero que lo valores, porque nadie volverá a ser justo o sincero contigo. Así que, una vez más, te lo digo desde ahora: nunca serás feliz. Te lo pongo por escrito, para que puedas leerlo.
Quiero que salgas a la calle en el día más dulce y soleado del año y con toda tranquilidad lo repitas en voz alta. "Nunca seré feliz". Aunque haga calor verás tu propio aliento, frío y humeante, como si subrayase tus palabras. Para evitarlo dilo con orgullo, como haría un hombre sabio. "Nunca seré feliz¡". Inténtalo algún día.
Cuando pienso en ti imagino una nube flotando sobre tu cabeza, como en los dibujo animados. Tu aguacero privado. Te veo empapado, completamente hundido y siempre enfermo porque nunca acabas de secarte. Deprimido por el mal tiempo tu llanto alimenta un pequeño río, pero las lágrimas se evaporan y forman otra nube que te vuelve a llover encima.
Nunca ganarás.
Será triste.
Nunca conseguirás a la chica.
No salvarás el mundo.
Nunca hallarás el amor verdadero.
No encontrarás un amigo de confianza.
Nunca estarás satisfecho.
Nunca tendrás bastante.
Los enanos de tu circo te sacarán dos cabezas, se les quedará pequeño el disfraz. Tus días serán largos y nada divertidos y tus noches serán solitarias y poco más. Siempre esperarás días mejores que nunca llegarán y sobretodo, jamás alcanzarás una mínima paz de espíritu.
Habrá días en que te arodillarás y suplicarás a gritos a quien pueda oírte, pero eso que llamamos dios no puede ayudarte y no lo hará. Imagina el cielo como una metrópolis cristalina, radiante, y en el rascacielos más alto y brillante está él, el alcalde, ocupado en sus asuntos tras una puerta que no tiene pomo. Siempre es inaccesible, no atiende llamadas. Ves a todos esos ángeles ahí congregados, rubios, perfectos, sin genitales ni pies, que nos señalan y se ríen de nosotros, los de abajo, diciendo entre rías:
"Pobrecitos¡"
Pero no son ellos sino nosotros quienes podríamos atender o no tus plegarias. Controlamos tu destino y te vigilamos. Ni dioses ni ángeles. Ni los muertos. Nosotros. Hombres y mujeres. Adultos con chanchullos y motivos inconfesables que un día también fuimos niños.
Satisfaremos tus necesidades pero impediremos tus deseos. Nos aseguraremos de que todo lo preciso para una felicidad a largo plazo quede fuera de tu alcance pero si por algún error llegas a experimentar una sensación que se parezca a la felicidad, abrázala con todas tus fuerzas. Aprovéchala al máximo, porque no permitiremos que dure.

 

22 ene. 2013

que no calle la noche


no deseo seguir escribiendo
estoy cansado y me apetece salir a beber
a escupir trozos de hígado con nombre y apellido ruso
soy yo el que pierde este suelo,
soy yo el fusil que carga sobre la espalda.

si supieras qué bien se aprende de la soledad,
es un niño indestructible que no deja de hurgar las narices,
un anciano alucinógeno,
un tumulto indescriptible de murallas.

no he inventado nada,
lo sé,
pero a veces veo pasar poemas tan hermosos,
tan desnudos,
tan espléndidos,
como el chapoteo de Myrtis
lloviendo requiem for a dream en el pasillo del metro,
y me acerco a su guitarra,
a un principio de libertad que dura diez años y un medio,
tres acordes,
dos pulgadas,
un eterno,
el tiempo para escribirte suave
o el tiempo para escribirte deshecho

pero que no calle la noche
que siempre saldré a buscarte
que hay sombras que no se detienen
cuando en la calle no hay nadie.

 

19 ene. 2013

Rojo -Daniela Tena-




Para L. por su belleza indómita

Quisiera increparte

ir a donde quiera que la tarde

esté cayendo sobre tu piel

y arrancarte a dentelladas

de ese espacio en el que no estoy

de esa calle por la que andas

de esa gente a la que miras.



Arañarte las ganas,

morderte el deseo

destrozar tu discurso

con mi lengua

con mis uñas

con mis dientes.



Tener voz para alcanzar

tu costado con una flecha

violentarte

hacerte mío

aullarte con el hambre

gritarte con esta sed

temblar contigo

temblar de ti

atravesarte la pelvis

con el golpe de guerra de mis caderas.



Mírame,

estoy roja

soy un incendio

has puesto vivas las brazas rojas de mi sangre

mi mirada roja

mi boca roja

mi sexo rojo

mi locura roja

mi animalidad roja.



Me irritas

me enfureces

me inflamas

me descolocas

me envenenas.



Soy el mar

La boca que se hincha

Una marea de espumas

y vientos de palmera.



Y yo te busco encajando tu silueta

en cada hombre que camina,

intentando hacer de este tortuoso

tiempo de la pasión que espera

un temblor erguido

en la sala roja de mi casa.

15 ene. 2013

montoncitos de arena de poca importancia.

ver más allá de mis ojos y mis silencios
-cuánta hambre para tan poca inteligencia-.

ver,
por ejemplo,
como me crece la vida sin detenerme a preguntar si he de perseguirme o abandonarme,
una  noche más,
por el acantilado de mis horas vencidas.

escribir asediado por tus fauces
abandonado, desbordado y sin defensa,
mostrando flaquezas como una carroña de poca importancia.

la carne se me oxida y me gimen los abismos como montoncitos de arena de poca importancia
hoy la tristeza ya no exige justificación
y la alegría, manchada y consumida es cachorro metido en un saco con final de precipicio y gestación.


6 ene. 2013

la buena tierra

hay una esencia de mujer en los besos que me das
que zurcen botones rojos por mis mejillas.
mi dulce muñequita:
qué ornamento precioso para mi rostro
y qué horrible vacío 

cuando te marches
tras la espuma de gemidos y afroditas,

cuando el amor se te desborde 
en una garganta vencida de suspiros
oh hija mía,
no queda más que el silencio de todas mis preguntas estúpidas.
canta el gallo tu futuro
en el desértico jardín de mi cabeza.

yo sólo escucho a las hienas.
estoy desenterrando abrazos
para sembrarlos en tu buena tierra.